Un trabajo teórico reciente propone que la aceleración del universo no estaría impulsada por una energía misteriosa, sino por una propiedad interna del propio espacio-tiempo: su “viscosidad”. Si esta interpretación es correcta, la expansión cósmica no sería el efecto de una fuerza externa desconocida, sino el resultado de un cosmos que se comporta como un medio con fricción.
El experimento, documentado en Science Robotics, pone a prueba una arquitectura robótica pensada para acceder a cavidades subterráneas en otros cuerpos planetarios, uno de los grandes retos pendientes de la exploración espacial.
El fósil de una nueva especie de Spinosaurus encontrado en África revela un modo de vida muy distinto al que popularizó la ciencia y la cultura pop. Lejos de ser un nadador oceánico, este dinosaurio dominaba entornos fluviales interiores. El cambio de escenario no es un detalle técnico: obliga a repensar cómo evolucionaron los grandes depredadores del Cretácico.